A poco más de un año de haber iniciado la actual administración estatal, la percepción ciudadana sobre el gobierno morenista muestra señales de desgaste. De acuerdo con la más reciente medición de Consulta Mitofsky correspondiente a enero de 2026, el gobernador Joaquín “Huacho” Díaz Mena registra más opiniones negativas que positivas entre la población yucateca.
Según el estudio, solo el 47.8% de los encuestados aprueba su gestión, mientras que el 51.7% la desaprueba, una diferencia que marca un balance desfavorable para el mandatario. Un 0.5% declaró no tener opinión.
Caída sostenida y retroceso en el ranking nacional
El informe también ubica a Díaz Mena en el lugar 22 a nivel nacional, lo que representa un descenso respecto a meses anteriores y lo coloca en la zona media-baja del desempeño gubernamental entre las entidades del país.
La serie histórica presentada por la encuestadora muestra fluctuaciones durante 2025, pero con una tendencia reciente a la baja que culmina en el arranque de 2026 con el peor posicionamiento desde que asumió el cargo.
Analistas señalan que este tipo de evaluaciones suelen reflejar factores como percepción de seguridad, desempeño económico, servicios públicos y cumplimiento de promesas de campaña.
Descontento interno y percepción de cambio incumplido
En el ámbito político local, la desaprobación ocurre en medio de críticas de sectores sociales y de bases morenistas que cuestionan decisiones del gobierno estatal, incluyendo nombramientos de perfiles provenientes de partidos tradicionales y ajustes dentro de la administración pública.
Para simpatizantes del movimiento, el resultado podría interpretarse como un desgaste prematuro; para la oposición, como evidencia de que la promesa de transformación no se ha materializado.
Morena enfrenta su primera prueba de popularidad en Yucatán
La encuesta adquiere especial relevancia al tratarse del primer gobierno estatal encabezado por Morena en la entidad. Expertos advierten que una desaprobación mayoritaria a tan corta distancia del inicio del sexenio podría impactar procesos electorales futuros, especialmente si no se revierte la tendencia.
Por ahora, los datos de Mitofsky reflejan un escenario claro: en Yucatán, la percepción ciudadana hacia el gobierno estatal se encuentra dividida, pero con predominio de la inconformidad.


