Península

Así nos Vemos. La Cucaracha

Edgar Prz

Aprovechando los tiempos de la Pandemia, de la crisis económica que todos están sufriendo, el aislamiento, el dolor de perder a parte de la familia y muchos otros factores que surgieron en los últimos meses. Hay entes que gravitan y papalotean alrededor de todo esto, son unas instituciones llamadas Partidos Políticos, ocultas en las sombras, amparados por las tinieblas, agazapados esperando el momento oportuno para dar el zarpazo y así, obtener bocanadas de oxígeno y dinero para seguir sobreviviendo. Esta es una peste mayor a la que se está padeciendo ya que con el afán de apaciguar las huestes broncas de esa época y a fin de democratizar la vida política del país, surgieron estas “gloriosas» instituciones. Sirvieron a los buenos propósitos al principio, en la medida que se fueron perpetuando crearon barreras, enraizaron en lo malévolo, aprendieron técnicas para perpetuarse y no solo eso, sino tener crías. Actualmente existen nueve Partidos Políticos en activo, lujo que ni los países desarrollados se dan-además-, hay otros en la incubadora esperando que los den de alta.

 

Abandonaron desde hace mucho su esencia, su origen, su misión, ahora se agarran de los resquicios, detectan vacíos y lagunas en la ley electoral. Sus militantes son universales, ayer azules, hoy rojos, mañana quien sabe? No tienen freno, poseen un apetito voraz que ya ha llegado al límite de lo permitido. Parecen no darse cuenta del enorme rechazo que les tiene la gente, a su sola mención de inmediato la mente los liga con “corrupción “, agandalle, oportunismo, vale madridismo y otros elegantes calificativos que les endilgan. Sufrieron un desgaste natural y no lo previeron, pensaron que sería vitalicio su pacto con el elixir de la eterna juventud.

 

Sus estructuras han sido raídas por el tiempo, carcomidas por el abuso y ahora hacen uso de la ortopedia para poder moverse y sentir que avanzan. En cierta ocasión, Pedro le dice a Josué su hijo mayor, necesito que estudies, saques buenas calificaciones y puedas brillar en la vida, Josué le contesta, papi no me pidas eso mira a Paulino, sacó puros seis en la escuela y ahora es Presidente Municipal. A ese grado se llegó a abanderar gente sin, con poca o nula capacidad, a abusar del electorado, a forzar mediante la compra o cooptación el arribo a cargos de responsabilidad. Las autoridades eran como magistralmente lo describieron en la película “La Ley de Herodes”, donde al aceptar el puesto de alcalde de un pueblo, se transforma en un gobierno corrupto y obliga a que todos le paguen tributo.

 

Esa radiografía aún persiste, es la cruda realidad que se vive y no es exclusiva de la ideología de un Partido. Todos han demostrado estar hechos por el mismo sastre, trajes feos pero a la medida. Están dando ya sus paseos para de nuevo intentar encantar a la gente, el próximo año es año electoral. Por ello, como el lobo de caperucita empiezan a ponerse su disfraz. Sacaran sus mejores argumentos y avanzaran enamorando al electorado como don Juan Tenorio.

 

Cabe una reflexión, Cuanto tiempo más vivirán a expensas del pueblo ya que no son nada baratos? No sería saludable que cada Partido viva de las contribuciones de su militancia y así, todo ese recurso que les destina el estado sirva para apuntalar el desarrollo y reforzar programas que beneficien a todos? Usted tiene la respuesta. Mejor seguiré caminando y cantando una canción muy mexicana, “la cucaracha, la cucaracha ya no puede caminar….

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